Apatía,
desinterés, alta de
información…Son las primeras
aristas que surgen
frente a la convocatoria
del Tribunal Supremo
Electoral (TSE) para la aprobación
de la nueva Constitución del
Ecuador este 28 de septiembre.
Para algunos ecuatorianos la nueva
constitución no cambiará en nada la
situación del país. El desinterés
se
hace palpable en la poca o nula
información que tienen sobre la
fecha de la convocatoria y el contenido
de la Carta Magna. Para los
optimistas la situación en el país ha
cambiado y puede hacerse mucho
más con el aporte de todos y con
esta nueva Constitución.
En 2007 estaban empadronados
92.315 ecuatorianos en los consulados
de España; la mayoría en
Madrid, con 33.000 inscritos. Seguía
Murcia, con 30.195, Barcelona, con
17.475, y Valencia, con 11.305. A
ellos se sumarán los inscritos del 1
al 12 de agosto, por instrucciones
del TSE, que abrió un periodo
extraordinario de inscripciones.
Como en otros años la convocatoria
no ha sido del todo halagüeña tal
vez por la falta de información y
difusión del periodo de empadronamiento
y “especialmente por el
hecho de que el voto en el extranjero
es facultativo” expresa Gustavo
Mateus, Cónsul de Ecuador en
Madrid.
También por disposición del TSE
desde el 28 de agosto se capacita
en los consulados a los miembros
de las juntas receptoras del voto.
Los ecuatorianos empadronados
deberán acudir con el pasaporte original
o la cédula para ejercer su
derecho al voto. Con
el fin de informar
sobre el contenido de la Carta
Magna, las asociaciones de ecuatorianos
en coordinación con la Embajada del
Ecuador han creado foros de debate con
representantes tanto de la Asamblea
Constituyente como con expertos, con el
fin de informar a los ecuatorianos el contenido
de la Carta Magna.
El Embajador del Ecuador en España,
Nicolás Issa Obando, informó que desde
los primeros días de septiembre arranca
una serie de debates para que los ecuatorianos
conozcan en profundidad la Carta
Magna y puedan decidirse por una u otra
opción pero con conocimiento de causa.
Para representantes de algunas asociaciones,
la nueva Carta Magna recoge aspectos
importantes que venían reclamando,
especialmente el movimiento indígena,
como; “la inclusión del Quichua y Shuar
como lenguas oficiales y temas relacionados
expresamente con los que residimos
en el extranjero”, explica Enrique Pulupa,
presidente de la Asociación Puricuna.
Para Vladimir Paspuel, Coordinador
General de la Asociación Rumiñahui, hay
aspectos positivos que destacar como el
hecho
de que los descendientes
de ecuatorianos, hasta la
tercera generación, podrán seguir siendo
ecuatorianos siempre y cuando ellos lo
deseen, lo cual es trascendental para crear
un vínculo histórico para aquellos que en
el
futuro puedan optar por la nacionalidad de
sus padres o abuelos.
Otro aspecto, coinciden, es participar de
las elecciones, elegir y ser elegidos, con
nuestros propios representantes ante el
Congreso (Asamblea Nacional).
Opiniones diversas
Entre los ecuatorianos hay opiniones
encontradas. Si para unos el referéndum
no es de su interés por la falta de información
y porque de aprobarse la Constitución
pocos cambios se generarán en el país,
para otros la convocatoria es una muestra
de la democracia que impera en el país,
oportunidad que no se puede dejar pasar
porque tendrá repercusión para todos.
Consultados por la fecha del referéndum,
pocos conocen el día y el lugar donde se va llevar
a cabo el mismo. Patricia Arias de Ibarra,
pese a que se encuentra en el consulado de Madrid
tramitando documentación, no piensa inscribirse
para ejercer su derecho al voto. “Si fuese obligatorio,
prefiero pagar la multa y no votar”. Se muestra
desconfiada de la política de Ecuador porque en
siete años fuera del país pocas cosas han
cambiado
dice, “son los mismos políticos de siempre
pero con diferente disfraz”.
Vilma Iturralde es una guayaquileña que, aunque
desconoce los pormenores de la nueva
Constitución, irá a votar para que la situación
en
el país mejore. No sabe si se producirán
cambios
pero la esperanza es lo último que se pierde
señala. Quienes tienen mayor esperanza de
cambio y que las cosas en el país están mejorando
son Fausto Freire de Quito y Esther
Quizhpe de Ambato. Para ellos muchos cambios
se han producido en los siete años que llevan en
España. “La infraestructura en las ciudades
ha
crecido a pasos agigantados, el comercio se ha
multiplicado lo cual, dicen, es muestra de que
poco a poco las cosas están mejorando. Lo
que hace falta es un esfuerzo conjunto de
todos y no solo de los políticos”. Para ellos
este referéndum es la oportunidad para ejercer
el derecho que brinda un país democrático,
por lo que les entusiasma acudir a las urnas.
De ganar el sí…
De aprobarse la nueva Constitución Ecuador
irá a elecciones generales el primer trimestre
de 2009, para un periodo de cuatro
años (mayo 2009-enero 2013). Se elegiría
presidente y vicepresidente de la
República, Congreso con 124 asambleístas
(6 de ellos por los ecuatorianos en el
extranjero), 5 representantes al Parlamento
Andino, prefectos y viceprefectos, alcaldes,
concejales municipales y 5 vocales por junta
parroquial.
Todas las autoridades en funciones concluyen
sus períodos al momento en que se
posesionen las nuevas autoridades electas.
Las nuevas autoridades podrán acceder a la “reelección
por una sola vez”, según
contempla
la nueva Constitución, incluido el
Presidente de la República.
De ganar el No…
Todos los funcionarios vuelven. “Si en el
referéndum no se aprueba la nueva
Constitución propuesta al pueblo ecuatoriano
por la Asamblea Constituyente,
termina el receso de los diputados y
diputadas, principales y suplentes, elegidos
el 15 de octubre del 2006” ●
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