Los
Juegos Olímpicos de Beijing 2008 han terminado
para los países de América Latina
con más tristezas que sonrisas y una curiosidad
estadística: en las tres últimas competencias
olímpicas, los 19 países de la región
han obtenido exactamente el mismo número de
medallas, 56. Claro, en Sydney 2000, 13 fueron de oro;
en Atenas 2004, 19; y esta vez en
Beijing, sólo 11. Cifras parecidas, que hablan de
un cierto estancamiento olímpico de
América Latina, que concentra sus principales logros
en un puñado de deportes.
Preocupa también que de los 19 países latinoamericanos
que pasearon su bandera en
Beijing 2008, sólo 10 hayan logrado pisar el podio,
y de esos 10, sólo seis llegar hasta el
escalón más alto. En total, América
Latina se llevó el 5,8% de las 958 medallas repartidas
en los recientes Juegos Olímpicos. Si se presentaran
como un solo bloque, en el medallero
final los latinoamericanos habrían ocupado el octavo
lugar con sus 56 preseas, detrás de China, Estados
Unidos, Rusia, Gran
Bretaña, Alemania, Australia y Corea del Sur.
Baja Cuba, sube Brasil
Una de las grandes decepciones de estos
Juegos ha sido la caída de Cuba, tradicionalmente
el país más fuerte de la región
a
nivel olímpico. En Atenas 2004, los deportistas
cubanos habían sumado nueve medallas
de oro y esta vez sólo alcanzaron dos
(Dayron Robles en 110 metros con vallas,
aprovechando la lesión del ídolo chino
Liu
Xiang, y el luchador de la modalidad grecorromana
Mijaín López en la categoría de
120
kilos). El mayor descalabro cubano se produjo
en el boxeo, deporte en el que se considera
una potencia mundial. En Beijing
2008, Cuba ganó ocho medallas en los rings
de box, pero ninguna de ellas dorada. Por
eso, si bien en el número de medallas acumuladas
(24) Cuba ocupa un honroso decimosegundo
puesto, en la clasificación general –que
le da mayor importancia a las preseas
de oro- ha bajado hasta el puesto 28.
Otra nota negra cubana en estos Juegos
Olímpicos fue la reacción de su ex campeón
olímpico de tae kwon do Ángel Valodia
Matos, quien aplicó una patada voladora al
árbitro sueco que lo descalificó en la pelea
que sostenía contra un rival de Kazajistán
por el tercer puesto. Matos, junto a su
entrenador Leudis González, quien también
zarandeó a otro juez en medio del escándalo,
ha sido suspendido de por vida y finaliza
de la peor manera su carrera deportiva.
Ante la caída de Cuba, Brasil se ha levantado
como la principal potencia latinoamericana
en estos Juegos con tres medallas de
oro. Si Estados Unidos tiene a Michael
Phelps, nuestra región también tiene a
su
tiburón, el paulista César Cielo Pilho,
ganador
del primer oro sudamericano en competencias
de natación con su victoria en la
prueba más rápida de la piscina: los 50
metros libres. Cielo ya había subido al podio
en estos Juegos al llevarse la de bronce en
los 100 metros libres. Por primera vez también
Brasil obtuvo una medalla de oro que
se le estaba negando desde hace varios
Juegos: la de vóley femenino. Los brasileños
han demostrado ser una potencia mundial
en este deporte, pues al oro de su sexteto
femenino se sumó la medalla de plata
de los voleibolistas varones (que eran favoritos para
repetir la corona obtenida en
Atenas 2004) y otras dos preseas (plata y
bronce) en la competencia masculina del
vóley playa. El tercer oro brasileño lo
alcanzó
la atleta Maurren Maggi en salto largo
con una marca de 7.04 metros.
Curiosamente, en estos Juegos los latinoamericanos
han dominado esta prueba atlética.
En la rama femenina ganó Maggi y en la
masculina el panameño Irving Saladino,
campeón mundial de esta disciplina, que le
ha dado a Panamá su primera medalla de
oro olímpica. Por si fuera poco, otro latinoamericano
subió al podio en el salto largo: el
cubano Ibrahim Canejo, para colgarse el
bronce.
¿Qué otros deportes dominan los países
de
América Latina? Argentina obtuvo su segunda
medalla olímpica de oro consecutiva en
fútbol, esta vez con una selección olímpica
que tuvo los refuerzos decisivos de Juan
Román Riquelme, Gustavo Mascherano, el
Kun Agüero y, sobre todo, Lio Messi, que
casi se queda sin el viaje a Beijing por disposición
de su club, el Barcelona. El otro
equipo fuerte de la competencia fue Brasil,
al que se le sigue negando la medalla dorada
olímpica en un deporte en el que es
indiscutidamente el número 1 mundial.
Brasil, aun con Ronaldinho, Alexandre Pato
y Diego en la cancha, fue goleado 3-0 por
Argentina en semifinales y debió consolarse
con la medalla de bronce. Algo mejor estuvieron
las futbolistas femeninas de Brasil,
que cayeron en la final ante Estados
Unidos.
Aparte del fútbol y el vóley, América
Latina
destacó en deportes de lucha como el judo,
el boxeo y el tae kwon do. De hecho, el
judo fue la disciplina que más medallas le
dio a la región (13, seis para Cuba, seis
para Brasil y una para Argentina, pero ninguna
de oro), caso diferente al del tae kwon
do. En este arte marcial de origen coreano
brillaron los mexicanos con dos triunfos
olímpicos, los primeros para su país desde
los Juegos de Los Angeles 1984: en la rama
masculina ganó oro Guillermo Pérez y en
la
rama femenina María del Rosario Espinoza.
República Dominicana se llevó una de plata
en esta disciplina, mientras Brasil,
Cuba y Venezuela arañaron un bronce.
En boxeo, aparte de las ocho medallas
cubanas, la gran alegría fue el oro
obtenido por el dominicano Félix Díaz.
Después, poco por anotar en el lado
latinoamericano. Destacar la sorpresiva
medalla de oro de dos veteranos
ciclistas argentinos (Juan Esteban
Curuchet y Walter Pérez) y la plata del
levantador de pesas colombiano
Diego Salazar en la categoría de
62 kilos. En Beijing 2008, los dirigentes
brasileños movieron
mucho la candidatura de Río de
Janeiro, favorita para ser designada
sede de los Juegos
Olímpicos del año 2016. Quizá
con el torneo en casa (sólo
México, entre los latinoamericanos,
ha organizado una cita olímpica en
1968), el desempeño medallero de la
región mejore. Aunque para que eso
pase faltan, principalmente, políticas
deportivas partidas del Estado que le
den a esta actividad la enorme importancia
que se le asigna en los países
desarrollados (¿no vieron al mismísimo
George Bush paseándose por los
escenarios olímpicos de China para
alentar a los deportistas norteamericanos?) ● |